Ha llegado el momento de ponerle algo de picante a los premios futbolísticos en España. Si en Hollywood se entregan los Razzie y en el calcio se reparte el Bidone d’Oro, ¿por qué el fútbol ibérico no habría de tolerar una mirada ácida? No se trata de colgarle la etiqueta de bluf a nadie, ni de denostar una carrera en declive, ni siquiera de regodearse en un año decepcionante: simplemente destacamos aquí algunas acciones que sus protagonistas tal vez preferirían olvidar y que al resto nos arrancaron alguna carcajada inofensiva. Aquí van los errores para que juzguen (y voten) ustedes mismos.


Un autogol impoluto

Hay goles en propia puerta y luego está lo que hizo Pierre Kalulu, zaguero francés de la Juventus, en el pasado Mundial de Clubes. Un balón sin dueño, un despeje innecesario y una decisión de las que dejan en evidencia. Kalulu golpeó el balón convencido de estar resolviendo una situación defensiva, pero lo único que resolvió fue el problema del marcador para el Manchester City, que ni siquiera tuvo que recurrir a sus rematadores para festejar el tanto. El balón terminó dentro de la portería y el estadio enmudeció ante un autogol tan claro que no admite muchas más explicaciones.


Falta clarísima de Paquetá

El futbolista brasileño del West Ham Lucas Paquetá entra en la disputa con la intención de robarle el balón al Liverpool pero al apoyar el pie se resbala. A partir de ahí, el fútbol hace lo que mejor sabe: sorprendernos. El brasileño pierde el equilibrio y, en su intento por no caer solo, acaba llevándose por delante al árbitro, que se convierte sin quererlo en protagonista de la jugada. No hay intención ni protesta, solo una escena tan torpe como inevitable. El balón pasa a un segundo plano y todos en Anfield se quedan con la misma imagen, el colegiado desplomado en el pasto. Un falta de las que no se olvidan.


Pásate al rugby, amigo

El gol estaba hecho. Hecho no, lo siguiente. Portería vacía, el cuero delante y tiempo de sobra para empujarlo. El jugador de esta modesta liga argentina se enfrenta a la acción más sencilla del fútbol, y decide convertirla en una escena de rugby, por la altura de su golpeo. El remate sale mal, muy mal, el balón ni se acerca a la red y la ocasión se pierde de la forma más disparatada.  Todos se llevan las manos a la cabeza. Hay un tipo que tardará más que el resto en sacarlas de ahí. Normal. 


La experiencia no marca goles… cantados

Minuto 97 de partido. Boca Juniors jugándose el pase en la Libertadores y Cavani delante del balón que puede cambiarlo todo. La jugada es perfecta para un final feliz, pero no terminará como espera el público. El delantero uruguayo, con experiencia en partidos importantes, se olvida de su curriculum y firma un no-remate estrepitoso en el peor momento. El balón se va fuera y con él las aspiraciones del conjunto argentino. Estamos ante un fail en el que se mezclan los mejores ingredientes: un delantero con nombre, un instante decisivo y un desenlace imprevisto.